CUANDO LA IMAGEN INSPIRA AL TEXTO

Es por todos sabido, la facilidad que tiene un texto en evocarnos imágenes mentales que nos ayuda a trasladarnos de manera, más o menos detallista, al universo que el escritor pretende o intuye.
En este caso, quiero hablar sobre lo que ocurre al revés; cuando una imagen impresa o real, puede evocarnos hasta tal punto de poder idear toda una situación que podemos imaginar y, por tanto, escribir.
Es muy común que a los niños se les pida hacer redacciones de casi todo (qué quieres ser de mayor, sus vacaciones, hablar sobre una excursión,...). El problema es que para ellos es doblemente difícil, pues nunca escriben en el momento de la experiencia unido a las dificultades que cada uno tiene por su desarrollo psicolingüístico particular. Por ello, debemos considerar una ayuda eliminando o mitigando una de las tareas, la de la inmediatez. Cuando se habla de algo del pasado (más o menos reciente) ayuda refrescar con fotos tomadas o manteniendo una pequeña conversación con ellos. Para hablar sobre el futuro la técnica es similar, salvo que las imágenes las podemos obtener de una revista, libro o de Internet.
Además, tienden a escribir sobre detalles que les ha llamado la atención que normalmente no unen de ninguna manera, y mucho menos siguen un orden cronológico. Aquí es importante ayudarles a hacer un borrador. En este borrador, se apuntarán las ideas sueltas que les surjan (tipo brainstorming)  para luego ordenar y posteriormente redactar en un texto coherente, siempre son sus palabras.
Poco a poco, ellos llevarán a cabo esa técnica de manera autónoma, incluso tomando notas mientras leen un libro, están de vacaciones o buscan por Internet

Comentarios

Entradas populares