¿QUÉ SIGNIFICA E IMPLICA ESTUDIAR?

El verbo estudiar se ha convertido en una losa que envuelve a los niños en un halo negativo incluso cuando son tan pequeños como para no tener aún que estudiar.
El problema de trasfondo es lo que los adultos transmitimos; lo mismo que ocurre con la lectura: Es una obligación, supone un gran esfuerzo, te lo tienes que saber, da igual que no lo entiendas,...
Me encuentro con gran cantidad de padres para los que estudiar es una carrera de fondo que "termina" en cada examen y que apenas paran a coger aliento para ponerse con el siguiente.
Debemos tener claro que cada examen no es una tarea estanca que tiene un principio y un final.
Estudiar es como una novela que, a pesar de tener distintos capítulos, necesitas la información previa para seguir la historia y que esta la necesitamos para continuar. Además, no sirve de nada abrir el libro por la mitad y pretender seguir. Sólo cuando lo anterior está leído, lo que sigue tiene sentido, forma parte de un todo.
Sé que la angustia por aprobar cada examen está ahí, pero si hay que empezar desde el principio cada ciclo de estudio, la tarea va aumentando. Si conseguimos que cada vez el concepto se aprenda de verdad, será capaz de emplearlo en el futuro.
Para que un concepto se aprenda de verdad, hacen falta muchos aspectos. Lo primero que tenga los conocimientos previos necesarios (no podemos poner un tejado a una casa sin paredes). También el concepto debe ser comprendido, interiorizado, asimilado.
Algo que pocos padres emplean de forma adecuada, es que sepan explicarlo. No sirve repetir como papagayos lo que pone en el libro, entre otras cosas porque es común que esta forma de contestar en un examen se valore de forma negativa. Además hay casos en los que los padres no conocen el concepto o no lo recuerdan de la misma manera.
Aprovechad este super-poder. Forzad al vuestro hijo a que os explique el tema como si no entendieseis nada, poneos en el papel del alumno y hacedle preguntas como las haría un alumno que no entiende dicho concepto. Además, a ellos les encanta sentirse profes, sentir que ellos saben algo que sus padres no.
Esto me lleva a que el estudio se debería convertir en una conversación diaria, en la cuál el niño les explica de manera relajada lo aprendido por la mañana a sus padres. Si se convierte en un hábito, los niños procurarán enterarse bien por la mañana y consultar los libros por la tarde para tener las herramientas necesarias para esa conversación y os da pie a consultar en Internet o en otros libros las dudas que os surjan a ambos.

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